28/01/2026
El estrés por la vuelta al trabajo después de unas vacaciones es completamente normal.
El cambio de ritmo y la rutina laboral pueden sentirse como un desafío, pero existen maneras de hacerlo más llevadero y de priorizar el equilibrio, para que el regreso no se convierta en una carga.
🗣️ Una de las claves está en la organización.
Antes de retomar tus actividades, dedicar unos minutos a planificar el tiempo y las tareas pendientes puede marcar una gran diferencia. 🤓
Hacer una lista y priorizar lo más importante te brindará claridad y una sensación de control que reduce el agobio. ✔️
🗣️ También es recomendable que la transición sea gradual.
Si tenes la posibilidad, reintegrarte poco a poco ayuda a que el cambio no sea tan brusco. Incluso volver a mitad de semana puede ser una estrategia útil para que el impacto sea menor, y el cuerpo y la mente se adapten con más calma. ⏳
🗣️ El autocuidado es otro pilar fundamental.
Dormir lo suficiente, priorizar una alimentación balanceada, estar en movimiento y buscar momentos de relajación son hábitos que sostienen tu bienestar. 🧘♀️
En medio de una vida ocupada, donde el tiempo parece nunca alcanzar, reservar un espacio para vos mismo es tan importante como cumplir con tus responsabilidades.
Planificar tiempo para actividades personales, como leer, escuchar música, compartir con amigos o simplemente descansar, es una forma de recordarte que tu vida no se reduce al trabajo.
Vivimos en un mundo acelerado, atrapados en rutinas que parecen no tener freno. Muchas veces repetimos frases como “no puedo más”, “tengo demasiado trabajo” o “el tiempo no me alcanza”.
Tal vez te suene familiar.
Pero detenerte a pensar si realmente queres vivir de esa manera es un paso necesario.
Si sentís que estás en un estado permanente de agotamiento, si tus pensamientos y emociones te abruman, si vivís como en una rueda de hámster de la que no podes salir, recuerda que sí es posible dar un paso al costado y elegir otro ritmo. ❤️
Un abrazo, Manu.