03/12/2025
A veces uno se queda esperando que las palabras coincidan con los hechos… pero el cuerpo habla más claro que cualquier discurso.
Y cuando alguien dice que le importas, pero no lo demuestra,
esa contradicción termina desgastando más que el silencio.
Con el tiempo entiendes que no es falta de comunicación:
es falta de interés.
Y por más que duela aceptarlo, también te libera.
Porque cuando dejas de justificar lo que no llega,
empiezas a ver lo que sí mereces.
No es pedir demasiado.
Es simplemente esperar coherencia.
Y cuando eso no existe, la respuesta ya está dada.