20/11/2025
De 13 estudios con 1395 mujeres sobrevivientes de cáncer de mama (edad promedio de 54, 14 años), se encontró que el entrenamiento de fuerza y resistencia ofrece beneficios significativos para la salud. Las intervenciones mejoraron la fuerza muscular y la calidad de vida, reduciendo la fatiga y la depresión. También se observaron efectos positivos en el sistema inmune, la capacidad cardiorrespiratoria (Vo2máx) y la movilidad, además de una reducción en el linfedema.
Conclusión: El entrenamiento de fuerza y resistencia es una estrategia efectiva para mejorar la calidad de vida, los niveles de energía y mitigar los efectos secundarios del tratamiento en pacientes con cáncer. Se recomienda realizar 2 a 3 sesiones semanales de 30 a 60 minutos. Aunque los protocolos varían en intensidad, series, repeticiones y descansos, adaptar el programa de ejercicio a las necesidades individuales es crucial para optimizar los resultados y asegurar una recuperación eficaz.