15/04/2026
Las arcillas son barro mineral, sí, pero con función. Absorben, calman, arrastran exceso de sebo y ayudan a que la piel vuelva a un punto más estable. La clave está en elegir bien y usarlas correctamente, porque no todas sirven para lo mismo y un mal uso puede resecar o irritar.
Te dejo 8 tipos y cómo utilizarlas:
Bentonita → piel grasa y corporal
Muy útil en espalda, pecho y zonas con granitos o exceso de sebo. Mascarilla corporal 1–2 veces por semana. Si eres sensible, hazla más suave y retírala antes de que se seque del todo.
Caolín blanco → piel seca y sensible
La más delicada. Limpia sin dejar tirantez. Ideal cuando necesitas cuidar sin agredir.
Ghassoul / Rhassoul → exfoliación suave
Arrastra suciedad y sebo sin ser agresiva. Buena opción para limpiar poros sin exfoliantes fuertes, sobre todo en piel mixta.
Verde francesa → piel congestionada
Más potente. Útil en poros obstruidos y piel grasa. Mejor en zonas concretas como la zona T o la espalda.
Rosa → rojeces y rosácea
Suave y calmante. Buena en piel reactiva. Úsala poco tiempo y mejor mezclada con algo hidratante.
Amarilla → luminosidad
Para piel apagada y poro visible. Deja sensación de piel más fresca sin ser tan intensa como la verde.
Azul → brotes hormonales
Indicada cuando hay inflamación en zonas como mandíbula o barbilla. Mejor usarla de forma localizada.
Multani mitti → grasa y acné
Ayuda a equilibrar el sebo y limpiar. Puede resecar si te pasas, así que mejor mascarillas cortas y siempre hidratando después.
Cómo usarlas bien, que aquí está la diferencia:
Mézclalas con agua, hidrolato o infusión suave
Aplica capa fina
No dejes que se sequen del todo, retira cuando aún estén ligeramente húmedas
Hidrata siempre después, con crema o unas gotas de aceite si tu piel lo tolera
Si tienes piel muy sensible, prueba antes en una zona pequeña
La arcilla no es solo barro, es una herramienta mineral bien usada.
Y ya lo sabes, si quieres disfrutar de una piel sana, sígueme 🌿
Contenido educativo y orientativo: no sustituye la valoración ni el tratamiento de tu profesional sanitario