31/01/2026
Sagan escribió esta idea en su obra para alertar sobre los peligros de la educación memorística. En el contexto de una sociedad saturada de datos, argumentaba que el verdadero valor reside en el discernimiento, permitiendo distinguir entre la ciencia real y las creencias infundadas que nos rodean.
Durante su labor como docente, observó que muchos estudiantes brillantes acumulaban información sin cuestionarla. Esta experiencia marcó su vida, llevándolo a promover una inteligencia basada en el escepticismo, donde manejar la información con juicio es la única forma de alcanzar una comprensión profunda del cosmos.