06/01/2026
La historia del cuarto Rey Mago, comúnmente llamado Artabán, no aparece en la Biblia, sino que proviene de un cuento navideño escrito por Henry van D**e en 1896 titulado "The Other Wise Man".
Es una de las leyendas más conmovedoras de la tradición cristiana moderna. Aquí te resumo su historia:
🌟 El Viaje de Artabán
Artabán era un sabio de Persia que, al igual que Melchor, Gaspar y Baltasar, vio la estrella que anunciaba el nacimiento del Mesías. Juntos habían planeado encontrarse en un punto específico para viajar hacia Belén.
Sus Ofrendas
Mientras que los otros tres llevaban oro, incienso y mirra, Artabán vendió todas sus posesiones y compró tres joyas preciosas para regalar al Niño Jesús:
●Un zafiro azul como el cielo.
●Un rubí rojo como la sangre.
●Una perla blanca y pura.
⏳ El Retraso
En su camino al punto de encuentro, Artabán se detuvo para ayudar a un hombre moribundo que encontró en el camino. Al curarlo y alimentarlo, perdió tiempo y, cuando llegó al lugar acordado, sus compañeros ya se habían ido.
Para poder comprar provisiones y camellos para cruzar el desierto solo y alcanzar a los demás, tuvo que entregar el zafiro.
33 Años de Búsqueda
Cuando Artabán llegó a Belén, el Niño ya no estaba; la Sagrada Familia había huido a Egipto. Durante su estancia allí:
1. Salvó a un niño: Unos soldados de Herodes iban a matar a un bebé, y Artabán entregó el rubí al capitán de la guardia para salvar la vida del pequeño.
2. El peregrinaje: Pasó los siguientes 33 años recorriendo el mundo, ayudando a los pobres, los enfermos y los presos, buscando siempre al Rey de los Judíos.
🏛️ El Final en Jerusalén
Ya viejo y cansado, Artabán llegó a Jerusalén justo el día de la crucifixión de Jesús. Pensó que finalmente podría usar su última joya, la perla, para pagar por su rescate.
Sin embargo, en el camino vio cómo unos soldados arrastraban a una joven huérfana para venderla como esclava para pagar las deudas de su padre. Conmovido, Artabán le entregó la perla para comprar su libertad.
El Encuentro Celestial
En ese momento, la tierra tembló (por la muerte de Jesús) y una teja cayó sobre la cabeza de Artabán, hiriéndolo de muerte. Mientras agonizaba, escuchó una voz dulce que le decía:
"Tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber, estuve desnudo y me vestiste..."
Artabán, confundido, preguntó cuándo había hecho eso por Él. La voz respondió:
"Lo que hiciste por el más pequeño de mis hermanos, lo hiciste por mí."
Artabán murió en paz, sabiendo que, aunque nunca entregó sus joyas al Rey en persona, sus regalos habían llegado a su destino a través de la caridad.