30/07/2021
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ENDÚLZAME LA VIDA
En cuanto a la elección de tus alimentos, ¿Te has preguntado por qué eliges entre uno u otro? ¿Qué hay detrás de lo que elijo comerme?
Le dejo por acá algunas de las causas de nuestros antojos dulces:
1.- Descenso del nivel de glucosa en la sangre
El descenso en los niveles de glucosa en la sangre provoca que el cerebro envíe rápidamente una señal al cuerpo indicándole que necesita reponer energía, siendo el azúcar, como alimento emblemático y que mayor cantidad de glucosa aporta a nuestro cuerpo, la mejor elección. Además es fácilmente ingerible, requiere una pequeña cantidad de ingesta para conseguir el efecto deseado La glucosa y tiene una alta palatabilidad.
2.- Ante situaciones de estrés y ansiedad
Ante situaciones de estrés nuestro cerebro comienza un aumento en los niveles de cortisol, una hormona que actúa como neurotransmisor en nuestro cerebro. Considerada como la hormona del estrés, tiene como objetivo aumentar el nivel de azúcar en sangre, de ahí la necesidad del consumo de dulces. A corto plazo esta hormona es la encargada de destruir los músculos, principal fuente desato energético de nuestro organismo por lo que a largo plazo tiene efectos en el metabolismo con la acumulación de grasas.
3.- La ingesta de dulce como parte de la alimentación por placer
Comer nuestros alimentos preferidos nos es placentero. Los alimentos que contienen hidratos de carbono simples, como por ejemplo el azúcar, por su alta palatabilidad propicia que nuestro cerebro libere dopamina, una de las hormonas del cuarteto de la felicidad.
Ante situaciones de ansiedad necesitamos consumir un tipo de alimento que provoque en nosotros la liberación de dopamina y por lo tanto mejore nuestro estado de ánimo. Lo que ocurre es que el efecto placentero producido por el consumo de azúcar es muy corto, por lo que sentiremos rápidamente la necesidad de volver a comer alimentos azucarados para aumentar la dopamina creando un necesidad de la cual cada vez es más difícil desprendernos.
4.- Aburrimiento extremo
La tristeza o el aburrimiento condicionan la manera en que nos relacionamos con la comida. La ingesta de ciertos alimentos puede utilizarse como un método de “medicación”, en respuesta a los estados emocionales negativos, como la ansiedad, la soledad, el aburrimiento, el enojo e inclusive los conflictos interpersonales.
¿Estaremos llenando los vacíos emocionales momentáneos con algún alimento, que generan placer como los dulces o el azúcar?
¡Los dulces no sacian tu amargura!