22/01/2026
El Diccionario de la Real Academia Española (DRAE), define el término "profesional", como `aquella persona que ejerce una profesión´, y "profesión", como `empleo, facultad u oficio que alguien ejerce y por el que percibe una retribución´. Asimismo "administración" o "administrar" aparecen recogidos con el sentido de `gobernar´ o `dirigir una institución´ y finalmente "gestión" como `hacer diligencias conducentes al logro de un negocio o de un deseo cualquiera´.
Sintetizando, y siguiendo el DRAE, podríamos definir al profesional de administración y gestión como aquel que ejerce el oficio de gobernar y dirigir instituciones (en este caso hospitales) con cierto grado de eficacia y eficiencia (logro).
Este será pues, el personal a que nos referiremos: aquel que, generalizando, tiene alguna responsabilidad directiva o de gestión en las instituciones hospitalarias.
Al contrario que en la creación literaria, donde el título de la obra se perfila en muchas ocasiones durante o al final del proceso, el articulista encargado de desarrollar un tema debe exponer su tesis basándose en el título propuesto. En este sentido, y haciendo una primera reflexión sobre la definición mencionada frente al título del artículo, surge una pregunta sustancial: ¿realmente existe el personal que concuerde en mayor o menor grado con la definición?
Quizás la pregunta no esté bien planteada. Existir, existe, puesto que es posible cuantificarlo y es obvio que hay personas que ocupan puestos directivos o de gestión en los hospitales españoles, pero ¿se acomodan a la definición propuesta?
Yendo a la síntesis, al análisis ¿existe realmente una profesión, un oficio (que alude a un bagaje de conocimientos) de director, administrador o gestor de instituciones hospitalarias?
¿Está definido un cuerpo de doctrina para esa profesión?;es decir ¿existe un quantum mínimo de conocimientos y habilidades para ejercerla?
¿Está regulada?,¿se otorgan títulos o acreditaciones para su ejercicio?
¿Está claro el sistema de acceso a estos puestos (dirección, gestión)? ¿Existe una carrera profesional (hoy tan de moda)?
¿Está definido el modo en que estas instituciones deben ser dirigidas? Podríamos decir: ¿hay una praxis normalizada y reconocida en la profesión que sirva de referencia para el análisis?
¿Está regulada la praxis profesional? ¿Existen mecanismos de evaluación de la misma? ¿Hay organismos de control?
Si hablamos de una profesión específica, ¿hay intrusismo profesional?
Si el profesional hace algo mal o no cumple con las expectativas ¿se exigen responsabilidades? Y siguiendo con lo que los ingleses denominan accountability (obligación de rendir cuentas a alguien) ¿se piden cuentas a los mismos? ¿De qué forma?
¿Cuenta el profesional con la necesaria autonomía y los medios adecuados (herramientas de gestión o management) para ejercer su profesión?
Al contrario de lo que podría parecer en una primera aproximación, estas preguntas suscitan dudas en sus respuestas y nos hacen entrever la falta de especificidad o definición en muchos aspectos, del personal que se dedica a labores de dirección, gestión y administración hospitalaria.
Podríamos preguntarnos más, pero sirva esta digresión para acercar (con alguna intención) los puntos que se desarrollarán a continuación.
Fuente del texto:
Biblioteca Médica Elsevier
Fuente de la image:
EMS spain
Dr. Omar G. Guillermo Henríquez
Divulgación científica